Hoy os voy a hablar, queridos fulanos y/o/ni/pero/sino/etc fulanas, de cómo es aquello de fundar una religión. Bien, como experta fundadora de religiones que soy (el judaísmo fue idea mía, así como todas las religiones paganas y el capitalismo), he de deciros que lo primero que tenéis que encontrar es un objeto atractivo. Una polla, tetas, un unicornio rosa invisible, plástico de burbujas, esa clase de cosas.
Y después, solo hay que atribuirle propiedades máaaagicas. ¡EL AGUA MOJA! ¡FUS RO DAH!
Es necesario conseguir fans locos as güel. ¿Qué es una secta/religión sin sus fans locos? Mirad si no a Justin Bieber, qué bien le va. Si no queréis ser una secta de pacotilla como los testigos de Jehová (cosa mía también), aseguraos de no llamaros "testigos". TESTIGO, ME COMES LOS HIGOS JAJAJAJ el nombre se lo inventó una cabra fumada (yo otra vez).
Y, para finalizar, es imprescindible acabar todas las reuniones de la relisecta gritando: "¡Somos una secta! ¡Suicidémonos!".
Bien, ya saben dónde está la salida. Pero, antes de irse, observen estos folletos de mis nuevas religiones:
¡¡¡Que Zirmorzerzuá te bendiga!!!
(¡Ahora con un 30% menos de flanders!)

Muñecos hinchables que bailan y saludan como idiotas.
Muñecos hinchables que bailan y saludan como idiotas.
Muñecos hinchables que bailan y saludan como idiotas.
Muñecos hinchables que bailan y saludan como idiotas.
Muñecos hinchables que bailan y saludan como idiotas.
