Lamentémonos con la imagen de estos horrorcillos que son las famosas (aunque tan famosas no serán si a algunas no las conozco) operadas, esas famosas operadas que salieron del quirófano pesando 3 kilos más de todo el bótox que les metieron. Algunas dan más grima que ver a tu abuela quitarse pelos de las verrugas, aviso.
Esther Cañadas
Lara Dibildos
Victoria Beckham
Ana Obregón
¿Asusta, verdad? A mí muchísimo. ¡Dios me libre de cruzarme con alguna en un callejón oscuro!
Lo triste, lo verdaderamente triste, es que alguien prefiera sufrir una operación, que siempre, siempre, supone un riesgo, antes de aceptarse tal y como es. Probablemente estén sometidas a mucha presión por los ambientes en los que se mueven, la fama, etc., pero sus problemas no los van a solucionar en una mesa de operaciones.
Y lo peor es que influyen en otras personas que creen que solo serán capaces de alcanzar la felicidad cuando sean "perfectos" físicamente, como los famosos. Y digo yo, ¿qué perfección se pueden encontrar en los antinaturales pechos de la spice girl más famosa, semejantes a dos cabezas de niño pequeño, y completamente extraños en un cuerpo de esa delgadez?
¿Es que vivimos en una sociedad tan, pero tan, de mierda que nos vemos obligados a imitar a "cosas" como estas para ser felices?




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